¿Qué es mejor, un crédito hipotecario tradicional o uno en UVAS?

Conocé las diferencias entre estos instrumentos y elegí el más adecuado

En otro artículo explicamos que una hipoteca es un crédito especial, un contrato por medio del cual una persona recibe una cantidad de dinero para comprar un inmueble, que será la garantía de que el dinero será devuelto, junto con los intereses, en cuotas periódicas. Al tener una garantía especial, los intereses por este tipo de préstamos suelen ser menores que en otros casos.

Sin embargo, este tipo de créditos no abundaban en Argentina, al menos hasta este año. Es que al ser tan volátiles el tipo de cambio y la inflación, las tasas de interés que ofrecían los bancos eran muy altas y la gente no se animaba a entrar en ellos.

Ante esta situación, desde 2016 el Banco Central de la República Argentina lanzó las UVA (antes llamadas UVI), para fomentar el ahorro y el acceso a la vivienda. Las UVA son unidades a las que se les fijó un valor en sus inicios y luego todos los meses se actualiza según la inflación que mida el INDEC. Entonces, si hoy la UVA vale $1, el próximo mes valdrá $1 más la inflación.

Del mismo modo, si una persona toma un crédito en UVAs, el monto adeudado variará según la inflación. Esto permite que los Bancos puedan ofrecer tasas más bajas que en los créditos tradicionales, porque en ellos calculaban la inflación esperada, y los pronósticos no solían ser optimistas. Además, la previsibilidad hace que no sean necesarios los estrictos requisitos que imponen los bancos para los créditos hipotecarios destinados a la compra de una vivienda.

Hoy en día el 70% de los créditos hipotecarios que otorgan los bancos son indexados por UVA, la opción más elegida, porque la gente prefiere atar las cuotas mensuales a los aumentos reales de la economía y no pagar altos intereses fijos que estipulan los bancos.